Segovia ha sido una ciudad importante en el comercio entre la meseta Norte y Sur, sobre todo de paños y lanas - recordemos que La Mesta reúne
privilegios de paso y de pastos desde 1400. Al pie del sistema central, ha vivido momentos de esplendor que han quedado reflejados en las casas y palacios, en los conventos, y sobre todo en las múltiples iglesias porticadas en los barrios gremiales de los comerciantes, lugares donde se reunían para hablar y establecer los tratos, e incluso impartir justicia.
En la provincia también hay múltiples ejemplos de ese esplendor de antaño, y de su decadencia actual da muestras la Lista Roja de la organización HISPANIA NOSTRA.
Entre los más destacados está el convento de Nuestra Señora de la Hoz del río Duratón, en Sebúlcor, un antiguo monasterio a orillas del río donde gustaba pasar noche Isabel La Católica, quien lo dotó generosamente.